Una nomenclatura para describir lo imperceptible o simplemente una cualidad anclada en el comienzo de la historia. Una de esas miles de historias que se cuentan en Occidente o en Oriente. Este u Oeste se hacen colegas del viento y atraviesan campos de malvarrosa sin que a penas decaigan por el agotamiento. La teatralidad sería el sentimiento del artificio o de lo artificioso. ¿Cómo conciliar las trivialidades del día a día si en cada sonrisa hay un trueno justiciero? Los días grises son muy productivos. Calmar el ánimo encendido y desvencijado será la clave para aquellos destinados a ser genios. Geniales por dedicación o dedicación al genio. El artista y la obra... No su obra. La firma o la personalidad se expanden con la ligereza del sentimiento o con la liviandad de un mensaje de texto. Por tanto la teatralidad no puede ser explicada de manera sentimental por que caemos en la cursilería más facilona con una pobre elaboración del drama y sus cualidades literarias, narrativas o su lógica aristotélica. Lenguajes y palabras que manchan y tiñen la escena con sutiles imperfecciones de belleza y otras tantas películas que falsean el mundo para salvaguardarnos del hambre y el sexo. Comer y follar. Pan y circo.
ELINFIERNO DE “MARY SHELLY”
JuanRíos
Oscuro.
Mary Shellydelante de un micrófono.
Desnuda.
MaryShelly.-
Soyuna caja registradora. Soy un vocoder. Voces del pasado hablan através de mi. Ficticia. Soy un vocoder. A los doce años mecambiaron de colegio, me pusieron delante de mis nuevos compañeros. Yo he venido de mi casa, les dije. En la fiesta de disfraces me hiceun traje a rayas. Soy un disfráz de tigre. La tigresa del oriente,Lady Gaga del subdesarrollo. Un tercer mundo de terciopelo, deexóticos brocados y de costuras abiertas. Me teñí el pelo, envuelta en joyas, empecé a hablar con acento argentino. La máschic. Era una máquina, una piedra, una planta. Un animalito máquina.El engendro perfecto. Animalito máquina. Piedra. Planta. Respira.Robot con sentido y sensibilidad pero sin orgullo. Baila. Canta miniña guapa. Siéntate sobre mis rodillas. Deja que te acaricié. Asínací Yo. Dios me hizo perfecta. Bellísima. Dios no comete errores.Nací pura. La reina del mal, la reina del capital, repetía sincesar, repetía esto una y otra vez. Madre-monstruo. Dios... nocomete errores. No lo llames amor maligno, maligno amor. La ligazón se produjo en el parto. Perversa situación donde el ruído taladra laconsciencia. Te quiero engendro. Te quiero por que me perteneces. Teamo. Te bendigo y te maldigo jodido creador, acallo tu grito de machocabrío. Estoy lista. ¿Mi arma? La felicidad de no saberme tuya. Yosoy la madre, el monstruo. En el sentido más bíblico. En elnacimiento, en el portal de belén. Te amaré tanto como te odio.Jesús ha sido uno más, tu eres la pasión del camino. Te perdono.Te perdono. I forgive you.
LaMUJER coge la botella que aún no está vacía. La mira y la rompe contra el suelo.
MUJER: He dejado la bebida. Esto no es una reunión de alcohólicos anónimos. Tan solo soy una actriz en paro. No busco trabajo. Antes me pagaban por beber. Fui inventada para una ingesta sistemática de alcohol...
Oscuro. La escena pierde su patética esencia. Las luces ya no son lúgubres. Vemos a la MUJER en una gran superficie comercial que abre las 24 horas al día.
HOMBRE: Yo la conozco.
MUJER: No soy famosa.
HOMBRE: He visto como se bebía un litro de whisky en menos de media hora.
MUJER: ¿Quiere un premio?
HOMBRE: ¿Qué hace aquí?
MUJER: (...)
HOMBRE: Claro comprar.
MUJER: Resulta demasiado obvio como para contestar. (Intenta escabullirse)
HOMBRE: Espere...
MUJER: ¿Qué? Las funciones son de jueves a domingo a las 21:00 en el teatrucho de siempre.
HOMBRE: Puedo invitarla a una copa.
MUJER: Antes no lo hubiera rechazado. He dejado la bebida.
HOMBRE: ¿Ha dejado las tablas?
MUJER: He dejado el alcohol.
HOMBRE: Ah...
Oscuro. Lo patético vuelve a brillar en la intensa oscuridad.
MUJER: ¿Creen que si no bebo no seré igual de ocurrente, dicharachera o ingeniosa? A mi me escriben las líneas. ¿No se han dado cuenta? La que está delante de sus ojos es la invención de algún loco, de algún genio o de algún gilipollas que no sabe como matar su tiempo y se siente con la potestad de otorgar vida a través de las palabras. Ni que fuera Dios. Hay muchos dioses para tan pocos feligreses o será al contrario. Vaya usted a saber. Cerca de mi casa han abierto unos grandes almacenes que abren las 24 horas al día. Lo mejor no es tener la posibilidad de comprar cualquier cosa que permita mi ajustado presupuesto. ¡Qué va! Lo mejor es que allí hay mucha luz. Luz artificial que provoca un efecto rarísimo en la gente a las 04:00 a.m. Somos vampiros del consumismo. Muchos días no compro nada. Entro por ver o por dejarme ver. Expuesta en otro escenario me quedo sin argumentos. Mis parlamentos no son bellos. Mis frases no son sentencias. Paso desapercibida entre pasillos interminables ...
Una botella de whisky de marca blanca, "la más barata y la menos deseada", es lo único que acompaña a una mujer de nombre impronunciable en esta singular y patética escena.
MUJER: Beber puede significar muchas cosas. Beber con cualquier excusa. Apurar esta botella hasta la ultima gota no es más que otro final. Podría bañarme en whisky barato y después prender fuego a mi cuerpo. Podría desnudarme. Quitarme la ropa rápidamente o seducirte con un exótico baile para que tu mirada se pose en mi entrepierna. Mira donde quieras. Yo pienso beber igual. Este primer trago va por ti. Si tú. No, no mires para otro lado. No te hagas el ingenuo. Esa cara de pánfilo no te pega. ¿Recuerdas cuando me caí por las escaleras? Sé que te acuerdas. ¿Recuerdas lo que te dije? Ríete. Hazlo ahora. Ríete en mi cara. ¿Por qué? Por borracha. Mi segundo brindis va por mi. Señores perdonen la celebración de esta vida tan tóxica pero me encanta festejar la diferencia. ¿La diferencia es polvo, es mierda, es todo aquello "mal visto", de "mal gusto", "indecoroso", "inmoral"? No respondan todavía aún queda mucha noche por delante y solo voy por mi segundo trago. Siempre me han gustado las mujeres que beben aunque nunca me he llevado muy bien con ellas. El sentido de hermandad femenina es algo que me resulta ajeno, distante, extraño... Quizás es que soy muy rara o que ya estoy borracha. ¡Mierda! El tercer brindis se lo dedico a todos los hombres con los que aún no he compartido nada. Ni tan siquiera una cama. Pasar la noche junto a alguien no asegura mi presencia. Quizás no yo. Presencialmente estaba ahí. Mi cabeza era la que volaba por senderos que se escapan a la embriagüez o a la laxitud de tu mirada. Me he vuelto a perder. ¿Otro brindis? El cuarto, ¿no? Voy a brindar por las despedidas que no suceden. Las despedidas que no se conforman con un "Hasta luego", "Cuidate" o "Be fine"... ¡Brindo por las despedidas que son silencio! Puro y magnífico silencio. Momento en el que las palabras no cumplen su función. Mi función aquí es beber para ustedes. Continuaré bebiendo, brindando y algún día quizás vuelva a soñar...
La botella de whisky de marca blanca, "la más barata y la menos deseada", no está vacía. La mujer de nombre impronunciable abandona tan singular y patética escena.